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Combatiendo la obsolescencia programada con productos reacondicionados
Aunque no lo parezca la noción de la obsolescencia programada tiene un lado bueno para el capitalismo y el futuro. Pero también tiene un lado negativo ya que se junta con la especulación de las empresas que hacen que los consumidores compran constantemente. Por este motivo, queremos explicarte con más detalles qué es la obsolescencia programada, cuando surgió y cómo podemos combatirla.
Obsolescencia programada
Como ya hemos nombrado anteriormente, la obsolescencia programada es un fenómeno conocido aunque poco discutido, ya que tiene un lado bueno y otro malo. Las empresas programan e introducen deliberadamente la obsolescencia en sus productos, de ahí que su conozca como “Obsolescencia programada”. La idea es acortar el tiempo de vida de un producto para que el cliente compre un nuevo modelo. Si una empresa lo hace de forma correcta, el consumidor seguirá apostando por ella y beneficiándose de ello.
Ahora bien la empresa debe conocer bien al cliente para poder introducir el tiempo que le gustaría que durará un producto. Si el producto deja de funcionar antes de tiempo puede afectar a la opinión del cliente para que vuelva a comprar esa marca.
Obsolescencia funcional
La obsolescencia funcional, a diferencia del resto, puede dividirse en dos categorías:
¿Qué es la obsolescencia programada?
La obsolescencia programada un fenómeno ampliamente reconocido, aunque poco discutido debido a las desventajas y ventajas que presenta. En concreto, este proceso es una estrategia comercial por parte de los fabricantes para acortar la vida útil. Los productos han sido programados para que no duren tanto como podría. Incluso algunos problemas del dispositivo podrían ser resueltos por un técnico, ahora bien el gasto puede ser mucho mayor y demorar más tiempo que comprar uno nuevo. Dicho de otras palabras un dispositivo puede quedarse obsoleto, ya sea porque no se puede usar o pasa de moda. Por lo tanto, los consumidores sientan la presión de comprar un nuevo producto para reemplazar el antiguo modelo. Este fenómeno perjudica sobre todo en los países más pobres y geográficamente aislados porque todos los residuos electrónicos acaban en sus tierras. La obsolescencia se ha diversificado a lo largo de los años. No se debe sólo a la participación de las empresas que dictan cuándo deben caducar los productos, sino también al desarrollo intelectual humano que hace que continuamente la tecnología mejore y los productos queden obsoletos.¿Cómo surgió la obsolescencia programada?
A lo largo de los años la obsolescencia se ha desarrollado y adaptado a los cambios en la forma en que los consumidores adquieren bienes. Pero este movimiento proactivo comenzó antes de lo que podamos imaginar. Se tiene referencias que esta tendencia se inició en la Segunda Guerra Mundial, cuando propulsaban la idea de tirar cosas para comprar otras de nuevo para impulsar la economía. Entre 1939 y 1945 el promedio del ingreso familiar se multiplicó por dos y pronto todas las familias de clase media tenían televisor, automóvil y electrodomésticos. A mediados de la década de 1950, el promedio de la usabilidad de un automóvil había pasado de cinco años a sólo dos. Incluso, las grandes empresas tenían en mente reducirlo a tan sólo un año. En esa época las empresas estimulaban la necesidad de comprar porque creían que aumentaría los empleos y por tanto mejoraría la economía. Por ese motivo, las industrias produjeron diferentes gamas de modelos de coches para convertirlo en un signo de una posición social. En los años 60, Vance Packard describió en su libro The Waste Makers como los vendedores manipulan psicológicamente a los consumidores para comprar productos interiores e innecesarios.
Distinto tipos de obsolescencia
Existen distintos tipos de obsolescencia, no solamente la programada. A continuación, os explicaremos como la obsolescencia es muy amplia y cuáles son sus efectos intencionados o no en casi todas las empresas tecnológicas.
Obsolescencia programada
Como ya hemos nombrado anteriormente, la obsolescencia programada es un fenómeno conocido aunque poco discutido, ya que tiene un lado bueno y otro malo. Las empresas programan e introducen deliberadamente la obsolescencia en sus productos, de ahí que su conozca como “Obsolescencia programada”. La idea es acortar el tiempo de vida de un producto para que el cliente compre un nuevo modelo. Si una empresa lo hace de forma correcta, el consumidor seguirá apostando por ella y beneficiándose de ello.
Ahora bien la empresa debe conocer bien al cliente para poder introducir el tiempo que le gustaría que durará un producto. Si el producto deja de funcionar antes de tiempo puede afectar a la opinión del cliente para que vuelva a comprar esa marca.
Obsolescencia funcional
La obsolescencia funcional, a diferencia del resto, puede dividirse en dos categorías:
- Natural: un producto puede dejar de ser funcional sin necesidad de haber sido forzada por la intervención o manipulación humana. Por ejemplo, cuando un producto deja de funcionar, que lo hará en su debido momento, no encuentra los elementos necesarios para arreglarlo o el precio es más caro que el valor del artículo.
- Forzada: la obsolescencia forzada toma el control cuando una empresa decide intencionadamente cuando quiere que su producto se desgaste o deje de funcionar correctamente.
¿Cómo está afectando a la generación de residuos?
En los últimos años, se ha generado muchas cuestiones ambientales que han sido debate por periódicos, revistas, políticos, entre otros. Las discusiones están girando entorno al calentamiento global provocada por el hombre que está estrechamente relacionado con los desechos electrónicos. Cada año, se genera toneladas de desechos electrónicos que terminan en vertederos de países en desarrollo creando un riesgo para el medio ambiente, salud de las personas y plantas. Los productos electrónicos y, en particular, los móviles tienen una vida útil extremadamente corta y se tiran rápidamente una vez que ha salido un modelo más nuevo y genera más desechos electrónicos. Alguno de estos productos contienen altos niveles de toxinas como el zinc, el plomo o el níquel que son productos químicos que pueden afectar al medioambiente.¿Hay alguna normativa que lo regule?
La obsolescencia planificada se creó para aumentar la riqueza y aplicar un enfoque capitalista. Pero también hay un inconveniente; el medio ambiente, que se ha convertido en un tema que es difícil de ignorar. Después de varios años de polémica sobre el problema de la obsolescencia programada el Parlamento Europeo aprobó la Resolución sobre una vida útil más larga para los productos: ventajas para los consumidores y las empresas que permite arreglar un dispositivo electrónico en cualquier proveedor sin necesidad de ser el servicio oficial del fabricante. También, existe el sello ISSOP que distingue a todas aquellas organizaciones y personas que se han comprometido con la sostenibilidad y el respeto del medio ambiente. Este sello solo se otorga en productos que han sido fabricados sin obsolescencia programada, promueven la cultura del consumo social y ambientalmente responsable, realiza una correcta gestión de residuos, entre otros.